Asegurarse de que las aguas residuales estén lo suficientemente limpias como para verterlas es todo un reto, y contar con las soluciones adecuadas es clave. La arena es un problema para las plantas de tratamiento de aguas residuales, ya que provoca daños, ineficiencias y gastos de mantenimiento en toda la red y durante todo el proceso de tratamiento.
Cómo se consigue que el agua esté lo suficientemente limpia como para verterla
Antes de entrar en detalle sobre algunos de estos sistemas, conviene entender cómo funciona el proceso de tratamiento de las aguas residuales.
La primera fase del proceso de tratamiento se conoce como zona de pretratamiento o obra de entrada, donde se separan los sólidos del flujo de aguas residuales. El cribado de las aguas residuales se clasifica generalmente en cribado grueso o cribado fino. El cribado grueso es la primera operación en cualquier planta de tratamiento de aguas residuales. Este proceso consiste básicamente en eliminar los sólidos de gran tamaño que suelen entrar en la planta, como papeles, trapos, madera, latas, etc. Las rejillas gruesas suelen usarse como dispositivos de protección primarios y, por lo general, tienen aberturas de 10 mm o más. Las rejillas finas se usan para eliminar la materia putrescible, la grasa y la espuma de los sólidos en suspensión del agua de entrada, así como los materiales fecales patógenos. El siguiente paso es separar la arena; hay varias opciones de equipos para ello. Este paso también puede incluir una cámara o un canal de arena, donde se puede ajustar la velocidad de las aguas residuales entrantes para que las partículas se asienten.
En la fase de sedimentación primaria, las aguas residuales pasan por unos tanques grandes. En estos tanques se sedimenta el lodo, mientras que la grasa y el aceite que contienen las aguas residuales suben a la superficie para ser retirados mediante un sistema de desnatado. Unos rascadores accionados mecánicamente empujan los lodos hacia una tolva situada en la base de estos tanques. A continuación, los lodos se pueden bombear hacia una instalación de tratamiento de lodos.
En la fase de tratamiento secundario, el objetivo es degradar la materia orgánica de las aguas residuales. Para ello, se suelen utilizar procesos biológicos aeróbicos.
En la etapa final del tratamiento, se llevan a cabo más pasos para mejorar la calidad del efluente antes de bombearlo al lugar de vertido (normalmente un río, un lago o el mar). La mayoría de estos pasos incluyen la desinfección, lo que también se conoce como «pulido del efluente».
La aireación para eliminar la arena es solo una de las formas de eliminar la arena de las aguas residuales.
Separación de arena de eficacia probada
Es fundamental contar con las soluciones adecuadas para la separación de arena. SPIRAC te ofrece varias:
Grit Vortex
Se trata de un sistema que consume poca energía y requiere poco mantenimiento. Esto último resulta especialmente útil para las instalaciones de tratamiento de aguas residuales que cuentan con una gran cantidad de maquinaria compleja. Es económico, eficaz en un amplio rango de caudales y también se puede suministrar como un sistema completo de captura y lavado de arena. El Grit Vortex de SPIRAC está diseñado para separar las partículas de arena de alta densidad de los residuos orgánicos de menor densidad mediante un impulsor rotativo de vórtice. Haz clic aquí para obtener más información
Clasificador de granulometría SANDSEP®
Esta solución también puede eliminar los residuos arenosos de los flujos de proceso y de efluentes. El transporte en espiral ayuda a evitar las acumulaciones, y la baja velocidad de funcionamiento garantiza una larga vida útil. Haz clic aquí para obtener más información
SANDWASH
Este sistema se ha diseñado para casos en los que no se admite la presencia de materia orgánica visible en los residuos sólidos. Utiliza un proceso de lavado en varias etapas, en el que los materiales de mayor tamaño se devuelven para su tratamiento biológico más adelante en el proceso. Haz clic aquí para obtener más información.
No hay duda de que contar con las soluciones adecuadas de separación de arena es fundamental para tratar eficazmente las aguas residuales y evitar daños en los equipos que se encuentran más adelante en el proceso. Si quieres saber más sobre los sistemas mencionados, ponte en contacto con SPIRAC hoy mismo.